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Crónica: Resurrection Fest 2013 @ Viveiro, Galicia (01, 02 & 03-08-13)

» Publicado el 19 ago por Javier Caulfied

Siguiendo la máxima de no parar de asistir a conciertos y festivales aunque sea verano decidimos plantarnos en Viveiro para gozar del Resurrection Fest 2013, un festival que cada vez esta más en alza, con un cartel lleno de propuestas interesantes, ya sean grupos más que consagrados como sangre nueva y bandas que van despegando gracias a eventos de este calibre. Si además contamos con un precioso pueblo de simpáticos gallegos allá por donde mires y la playa tan cerca que puedes pegarte unos chapuzones por las mañanas para despejar la resaca no hay mucho más que pensarse para decidirse a coger la mochila y la tienda de campaña una vez más…

01 DE AGOSTO (primera jornada)

… Al llegar tuvimos que tomarnos con algo de calma la llegada a la zona de conciertos pues había que buscar sitio, montar la tienda de campaña, comer y descansar un poco, como toda persona humana con dos dedos de frente que sabe que le esperan tres días llenos de actuaciones; y si quieres llegar a ver lo máximo posible sabes que hay que racionar fuerzas. Por esa razón no nos fue posible llegar a ver a los tempranos Against The Waves o Bastards On Parade, entre otras, aunque estuvieran marcadas en rojo en nuestros horarios, de modo que los primeros en caer fueron Escuela De Odio, los cuales pese a cantar en castellano no desentonaban en absoluto con el cartel, y además, no era su primera visita a este festival, así que se movían en territorio conocido. Un marcado hardcore/punk patrio desde Asturias y con corazón, cuyos himnos (‘Alerta Felguera’, ‘Asturies Arde’, ‘Canción De Lucha’, ‘Los De Siempre’…) son bien conocidos por el norte de nuestra geografía. Estuvieron animados y sirvieron de escopetazo de salida.

Primer plato fuerte en el escenario principal (Monster Stage) a cargo de los neoyorkinos The Casualties que volvían a España tras su pasada gira en noviembre del año pasado con ese street punk bebido de sus ídolos GBH o The Exploited entre otros, acelerado por Jake Kolatis y con la voz desgarrada de Jorge Herrera. Fueron a piñon fijo presentando Resistance (Season Of Mist) con ‘My Blood, My Life, Always Forward’, ‘Warriors On The Road’ o ‘Constant Struggle’, además de las ineludibles ‘Tomorrow Belong To Us’, ‘Criminal Class’ o el cierre con ‘We Are All We Have’, coreado por todos. Probablemente no sean tu grupo favorito, pero si te gusta el punk rápido y no quieres atragantarte de sonidos más pesados en el festival esto era una de las varias “vías de escape”… y de las veteranas a estas alturas de la película. Los siguientes fueron Devil In Me, con una de las actuaciones más memorables de los tres días. Repitiendo asistencia al festival (por lo visto montaron una buena en la edición del 2010), estos portugueses volvían presentando tercer disco y anunciando que pronto vendría un cuarto plástico. No pararon de encender al público bailando y agitándose con temas como ‘Back Against The Wall’, ‘Only God Can Judge Me’, ‘On My Own’, ‘Alive’ o el final con ‘The End’ (valga la redundancia), tema que da nombre a su último disco, y con el que pusieron el broche a su actuación de la forma más apoteósica posible, con mucha chavalada hardcoreta dándolo todo. Apuntados quedan. Un pequeño descanso en la hierba mientras vislumbrábamos de lejos a The Amsterdam Redlight District. Nada del otro mundo, aunque estos chicos de Lyon le echaron ganas con una mezcla variada de estilos que se movía entre el hardcore, el metal o el punk, muy en la onda del festival. Lástima que no destacaran demasiado, pues esa misma mezcla parecía no acabar de cuajar o de ir hacía una dirección concreta.

Con Trivium tuvimos un sabor agridulce, pues parece que se esperaba mucho de ellos en esta ocasión y aunque salieron a por todas se encontraron con la rotura de algunas vallas junto al foso, hecho que retrasó el concierto más de media hora. Algo que en un principio parecía poder resolverse con presteza, pero que al final se hizo tedioso en un ambiente en el que todas las actuaciones se mueven con una rapidez marcada por el calendario, lo que llevó a que muchos se decantaran por aprovechar para descansar o comer. Ya retomada la actuación no faltaron algunos de sus temas más conocidos (‘Throes To Perdition’, ‘Watch The World Burn’, ‘A Gunshot To The Head Of Trepidation’…), pudiendo salvar la actuación lo mejor posible con algún adelanto de su inminente próximo disco y con las potentes ‘In Waves’ y ‘Pull Harder On The Strings Of Your Martyr’. Aun así los chicos no tuvieron su mejor día. En el escenario pequeño (Arnette Stage) los simpáticos The Flatliners tuvieron bastantes problemas de ecualización, pues este stage estaba claramente orientado a grupos de sonoridades mucho más pesadas que el punk rock que practican los canadienses. Así bien, con retrasos y todo, dieron un concierto muy rápido y breve basado en esa maravilla que es Cavalcade (Fat Wreck Chords). Sonaron ‘Carry The Banner’, ‘Bleed’, ‘Liver Alone’, ‘Shithawks’, ‘Monumental’ o el cierre con ‘Count Your Bruises’, además de alguna pieza obligada de anteriores discos como ‘Eulogy’ o un adelanto de su próximo disco programado para septiembre (genial corte llamado ‘Drown In Blood’). Otro de los conciertos a recordar que nos dejó muy buen sabor de boca, solamente ensombrecido por el horrible sonido que padecimos todos en la mayor parte de las actuaciones en este escenario.

Debido a los problemas técnicos mencionados anteriormente la programación se vio ligeramente afectada y por ello sólo pudimos ver el final de Madball. No es raro escuchar a más de uno decir que esta harto de ver a los neoyorkinos por nuestras tierras y, de hecho, en este mismo festival, pues son asiduos a participar en él. Personalmente no me parece mal que repitan cuantas veces quieran porque con semejante frontman como Freddy Cricien tienen las de ganar llevando himnos como ‘All Or Nothing’, ‘Look My Way’ o ‘Pride (Times Are Changing)’ y viéndoles tan agradecidos como se les ve con el público, con toda la organización del festival y a toda la comunidad de Viveiro (alcalde incluido para un brindis), seguramente esta tampoco sea la última oportunidad de verlos en futuros carteles. Recta final con el gran protagonista de la noche: Lamb Of God. He de admitir que ya los había visto en anteriores ocasiones y no son especialmente de mi gusto, pero me sorprendieron mucho con el que fue probablemente el concierto que mejor sonó en los tres días. Tras todo el jaleo e infortunios que hubo con su vocalista Randy Blythe había muchas expectativas para ver si los de Virginia (Estados Unidos) mantendrían su reputación de banda en alza tras exitosas giras en los últimos años abriendo para bandas como Metallica, ni más ni menos, o como cabezas de cartel en diferentes puntos del planeta. Esta vez tenían su porción del pastel aquí y la supieron aprovechar poniendo toda la carne en asadero y repasando en una hora y veinte minutos lo mejorcito de cada uno de sus discos: ‘Desolation’, ‘Ghost Walking’, ‘Walk With Me In Hell’, ‘Set To Fail’, ‘Ruin’, ‘Now You’ve Got Something To Die For’, ’11th Hour’, ‘Laid To Rest’, ‘Redneck’, ‘Black Label’… Actuación cohesionada, tocando lo que el respetable quería escuchar, headbanging por donde quiera que miraras y una banda que marca a la perfección cada ritmo de batería o riff de guitarra. Esa fama que tienen dentro de su escena esta más que ganada y justificada, a pesar de que a nivel personal hubiera elegido otro cabeza de cartel menos metalero.

Muy cansados despedimos el primer día con Jello Biafra And The Guantanamo School Of Medicine en lo que pareció ser el concierto de reválida que muchos opinan que fallaron los Dead Kennedys la edición anterior del Resurrection Fest. Si bien no se ve probable una reunión de los Kennedys con Jello Biafra, yo no veo que haga falta alguna teniendo al maestro y voz aún en activo ofreciendo conciertos con material diferente en su mayor parte y no aprovechándose en exceso de las rentas pasadas; y digo “no en exceso” porque si bien es cierto que sus sets se basan principalmente en los dos discos editados hasta la fecha con la Guantanamo School Of Medicine (‘John Dillinger’, ‘New Feudalism’, ‘Brown Lipstick Parade’, ‘Panic Land’, ‘Shock-U-Py’…) también sabe aprovechar el tirón (y no lo veo nada mal) con algunos clásicos de su primeriza y mitificada banda como ‘California Über Alles’, ‘Nazi Punks Fuck Off’, ‘Kill The Poor’ o, por supuesto, ‘Holiday In Cambodia’. Una actuación correcta sin mayores virguerías que las que hace Biafra con sus mímica y gestos continuos, narrando las canciones lo mejor que puede en los espacios que posee instrumentalmente antes de cantar. Y ahora sí a descansar ni que sean tres/cuatro horas que bien ganadas están. Sentimos no asistir a ver a los británicos Sylosis pero es que el cuerpo nos pedía un descanso.

02 DE AGOSTO (segunda jornada)

Es de cajón que si te acuestas tarde, ya sean las cuatro o las cinco de la mañana, a las ocho o poco más te dará los bueno días el sol de forma muy calurosa y no podrás dormir más, así que después de desperezarse en las aguas de la fría y confortable playa de Covas empezamos la mañana con unos asentados Vita Imana desde la capital y unos longevos Avulsed. Los primeros poseen una legión cada vez más firme de seguidores, y no es para menos pues con sólo dos discos se han ganado el respeto patrio a base de groove metal y montar unos brutales wall of death al ritmo de ‘Crudo Invierno’, ‘Romper Con Todo’ o el pepinazo de ‘Un Nuevo Sol’ con mucha carga instrumental de percusión. Un apunte interesante el que su vocalista Javier Cardoso comentó fue que las bandas españolas no tienen nada que envidiar a las de fuera en cuanto a calidad y esfuerzo se refiere, tan sólo el dinero y la promoción, instándonos a dar una oportunidad a todas estas bandas emergentes como Mutant Squad, que también participaron en esta edición. Los segundos, también madrileños, ya están muy curtidos en tablas y saben como dar de sí a su repertorio de death metal (‘Stabwound Orgasm’, ‘Carnivoracity’, ‘Let Me Take Your Flesh’, ‘Burn But No Carbonized’…). Una actuación más sobria que la de los primeros pero bien acogida por los asistentes con gustos más extremos, musicalmente hablando.

A No Turning Back nos los perdimos por el camino al parar para comer y beber algo, pero por lo visto montaron buenos pits en el escenario principal, y Dawn Of The Maya se mostraron muy contentos de estar de nuevo en este festival, donde dieron su mejor versión en directo gracias a lo más desgranado de sus tres discos en un concierto breve en el Arnette Stage, pero con buena acogida. Paralelamente vimos a Lendakaris Muertos en el Jagermesiter Stage. El suyo fue también un breve pero provechoso concierto. Debido a la corta duración de sus canciones pudieron soltar su ristra de ironía y quintas guitarreras tan a gusto en canciones como ‘Gora España’, ‘Detector De Gilipolleces’, ‘Fuimos Ikastoleros’, ‘Esto No Es Punki’, ‘El Último Txakurra’, ‘DNI Vasco? Ez, Eskerrik Asko’, ‘Oso Panda’, ‘Centro Comercial’, ‘Veteranos De La Kale Borroka’ (saltos al público incluidos) o ese brochazo final con el último minuto de actuación para soltar ‘Derrochas Agua’. Con un minutaje de canciones así te sobra con treinta minutos (incluso Aitor bromeó diciendo: “venga, que tenemos media hora y queremos tocar cincuenta canciones…“). Ahora tocaba desplazarse de nuevo al Monster Stage para ver otra de las actuaciones que más ganas teníamos de coger: Belvedere. En plena gira de reunión y haciendo sólo algunos shows por Europa era todo un lujo tenerlos en el cartel pese a que este año en el Resurrection Fest reinara más el hardcore “más bruto” que su propuesta más melódica. Sea como sea movilizaron a bastante público y disfrutamos como skaters punks de antaño al ritmo de ‘Three’s A Crowd’, ‘2nd Column’, ‘A Juxtaposition Of Action And Reason’ o la maravillosa ‘Closed Doors’. Espero que no tengan que pasar otros diez años para tenerlos de nuevo por el país la piel de toro.

La actuación de los parisinos Rise Of The Northstar fue de las que mejor sonó en aquél Arnette Stage algo malogrado y de las que mas barullo causó entre los reunidos. Parecen todo un cliché hardcoreta por las pintas que se gastan, pero que nadie se lleve a engaño pues tienen mucho potencial y suenan atronadores en directo. Nos dejaron clavados y con la clavícula desencajada con los temas de su EP Demonstrating My Saiya Style (H.I.M. Media). Otro para apuntar con letras mayúsculas. De Integrity, Brutality Will Prevail o Exodus poco podemos reseñar pues no les prestamos demasiada atención en favor de parar un poco la maquina pues aún quedaba mucha noche y los siguientes eran todo un must; no son otros que los carismáticos y asiduos Comeback Kid, con el mejor directo del día sin lugar a dudas (con perdón de los cabezas de cartel). Sin mediar palabra alguna salieron a machete con ‘GM Vincent & I’, ‘False Idols Falls’ y ‘Because Of All’ con toda la banda dando lo mejor de sí y un Andrew Neufeld (vocalista del conjunto canadiense) que se deshacía en elogios hacía el público español que adora, además del festival, comentando que, junto al Groezrock de Bélgica, este es su festival favorito y donde más disfrutan viniendo a tocar. El resto del concierto estuvo basado principalmente en su segundo y más popular disco Wake The Dead (Victory Records), además de lo mejorcito del último disco, así como algún que otro guiño más de la talla de ‘Broadcasting’ o ‘Changing Face’ y ‘Die Tonight’ rescatadas de su primer disco con motivo del décimo aniversario del mismo. Resumiendo se podría decir que se comieron el escenario y como buena muestra de ello la final ‘Wake The Dead’, la cual quedará para siempre en nuestras retinas.

No había tiempo de parar, y con todo la tralla acumulada nos dirigimos a ver a Slayer, la leyenda viva del thrash, vivita y coleando pese a los vaivenes internos del grupo. Algo desganados eso sí, nos dieron la bienvenida con ‘World Painted Blood’, y qué decir que no se haya dicho ya de los californianos. Aunque con semejante trayectoria y discografía tenían para elegir, optaron por no experimentar apenas con el setlist y brillaron prácticamente los mismos clásicos que en su actuación el año anterior en la edición del Sonisphere. Lo cual tampoco es malo, pero creo que por muy obligadas que sean ‘War Ensemble’, ‘Disciple’, ‘Mandatory Suicide’, ‘Hell Awaits’ o ‘Postmortem’, en algún momento habrá que reconstruir los temas para no acabar todos trillados. Puede que fuese el concierto más concurrido y, aunque los propios Slayer son un referente en sí, no son muy propensos a crear vínculos con el público más allá de los guiños y comentarios en un decente español por parte de Tom Araya, pues Kerry King se dedica a ejecutar a la perfección cada riff de guitarra y poco más en lo personal. Finalizando la actuación sonaron ‘Raining Blood’ y ‘Angel Of Death’ sacando el fondo de escenario dedicado al recientemente fallecido Jeff Hanneman a modo de homenaje, y es que son muchos años de amistad, trabajo y viajes recorriendo el mundo llevando su música a todas partes… en definitiva, un golpe duro para la banda. El suyo fue un concierto que sonó a la perfección, igual que Lamb Of God la noche anterior, y propio de un cabeza de cartel; estoy convencido que quien les viese por primera vez se fue muy contento, pero si no es así y ya los habías más veces quizás no fuera tan especial, porque tampoco hicieron nada del otro mundo.

Aún quedaban un par de conciertos interesantes esta noche, por un lado The Exploited, que con su actuación provocaron una división de opiniones que se debatían entre los que pensaban que habían dado un concierto sorprendentemente intenso y los que decían que habían estado muy desaboríos y sin ganas. No sabríamos decir exactamente cual de las dos opiniones era más acertada, pero desde luego fue un sustituto muy digno de última hora ante la forzada cancelación de Dirty Rotten Imbéciles. Por otro lado, y cerrando la segunda jornada, teníamos al combo sueco más simpático que alguien pueda echarse a la cara dentro del punk rock y hardcore melódico: Millencolin. Su sonido fue muy regulero, algo reprochable teniendo en cuenta el de Slayer tan sólo una hora antes, pero su actuación fue de las más movidas y sin duda la que esperamos con más ganas debido a nuestra devoción por ellos. Comenzaron con ‘No Cigar’ y a partir de ahí la fiesta estaba servida entre cortes conocidos como ‘Penguins & Polarbears’, ‘Black Eye’, ‘Fox’, ‘Bullion’ o ‘Farewell My Hell’, otros no tan típicos en los últimos años como ‘Happiness For Dogs’, ‘Fazil’s Friends’, ‘Dance Craze’ o ‘Cash Or Clash’ y alguna que otra nueva como ‘Carry You’, rescatada de la compilación de caras B de sus últimos discos lanzada el año pasado. Echaron el cierre con ‘Mr. Clean’ con Mathias Farm a las voces (algo que también viene siendo de costumbre en los últimos años) y, en general, estuvieron muy simpáticos con el respetable, haciendo bromas y pequeños numeritos sobre el escenario. Si algo hay que sacar en negativo de su actuación, aparte del sonido, es que esa lista de canciones fue algo irregular y desequilibrada para un festival; y que nadie me malinterprete pues éste que escribe disfrutó muchísimo pudiendo escuchar perlas que jamás pensaba que escucharía en directo, pero pensando en el público en general puede que faltaran algunos otros temas clave. Con todo, el suyo fue otro más de los que remarcar y esperemos que repitan más pronto que tarde por este festival. Tras ellos no había más actuaciones así que tocaba irse al campamento a descansar otras pocas horas… si se puede.

03 DE AGOSTO (tercera jornada)

Definitivamente no, no se puede dormir más de cuatro horas si te has quedado hasta el último concierto el día anterior. Hemos caído en la misma piedra de nuevo… pero ya que más da, es el último día y viene cargado también, así que a dar el último coletazo y todos los extras que nos queden. Blowfuse cogieron el testigo allá donde lo dejaron Millencolin la noche anterior, aunque salvando las diferencias y tirando más hacía un rollo NOFX (primer cabeza de cartel anunciado para el 2014 -ndr-) o The Vandals, estos barceloneses skate punkers hicieron despertarse al más atontado allí presente abriendo el tercer día en el Moster Stage. Esperamos ahí mismo para ver a un triunfador de todo este magno evento. También de Barcelona llegaron repitiendo actuación Crisix con un autodenominado ultra thrash muy rápido, divertido y directo en temas como ‘Frieza The Tyrant’ (una intro muy metalliquera, y guiñando el ojillo a Dragon Ball), ‘Brutal Gadget’ (en serio, buscar las letras de sus canciones y veréis por qué digo que son divertidos haciendo thrash metal) o ‘Bring ‘Em To The Pit’. Un gustazo ver tanta acogida a bandas patrias. Tras ellos tocaba “cerrar el pico” y disfrutar de otros que repetían, los madrileños (e instrumentales) Toundra, que nos pusieron los pelos de punta con cada nota de su actuación que se quedó muy corta, pues para cuando terminaron se les vio en la cara que era justo en ese momento cuando Alberto, Esteban y compañía empezaban a calentar motores. No obstante en esa corta media hora les dio tiempo a demostrar su capacidad creativa en ‘Ara Caeli’, ‘Cielo Negro (Black Sky)’, ‘Zanzibar’, ‘Marte (Mars)’ y un cierre emotivo y épico a partes iguales con ‘Bizancio/Byzantium’. Que los metan año tras año, por favor.

Desde lo lejano presenciamos a Mostomalta haciendo tiempo para ver el show español de despedida de Your Demise. Iba con expectativas a este concierto y siendo sincero salí algo descontento con ellos; no diría que fue culpa de la banda, del escenario o del sonido, simplemente no me acabaron de cuajar del todo pese a tener buenos temas. El público estuvo muy entregado eso sí, tantos en las partes mas brutas como en las más melódicas mezcladas en su limitada pero intensa paleta de sonidos a lo largo de una decena de temas, entre ellos ‘The Golden Age’, ‘Karma’, ‘Forget About Me’ o ‘The Kids We Used To Be’. Ni un segundo que perder y ya estábamos corriendo para ver a Killswitch Engage, pues venían pisando fuerte con Jesse Leach a las voces de nuevo. Puede sonar repetitivo pero quiero remarcar aquellas actuaciones más intensas de la manera más objetiva posible y en ellas entró la suya por goleada porque desde el minuto uno destaparon un setlist muy digno y compensado basándose en su primer y su último disco, sin dejar de lado la larga etapa con Howard Jones a las voces. De esta guisa pudimos disfrutar de ‘The New Awakening’, ‘A Bid Farewell’, ‘Fixation On The Darkness’, ‘Life To Lifeless’, ‘Rose Of Sharyn’, ‘My Curse’, ‘The End Of Heartache’, entre algunas otras, así como con la final ‘My Last Serenade’ digno de estandarte para la historia del festival. Sonido muy decente y una simpatía y acercamiento al público muy campechano por parte de Adam Dutkiewicz.

Un breve descanso para cenar y reponer fuerzas, pues aunque el final estaba cada vez más cerca aún quedaba mucho por presenciar. De Evergreen Terrace vimos las últimas canciones de un directo que sonó potente, pero fue sin lugar a dudas el público el que dotó sus cuarenta y cinco minutos de color; tuvieron momentos interesantes, sobre todo hacía el final con ‘Chaney Can’t Quite Riff Like Helmet’s Page Hamilton’ y un cover de ‘Sunday Bloody Sunday’ de U2. Lo de Black Flag fue algo bastante triste ciertamente. Vale si, sonaron ‘Nervous Breakdown’, ‘Fix Me’, ‘Black Coffe’ o ‘Rise Above’, pero no veía fuerza alguna en su directo por mucho Ron Reyes que haya a las voces. Buena parte del público disfrutó escuchando estas canciones, pero estoy convencido de que lo que vimos ese día es una sombra malísima de lo que es uno de los estandartes del punk/hardcore por excelencia. Una lástima. No fue así, sin embargo, la actuación de otros reyes del género como son los omnipotentes Bad Religion, el cabeza de cartel que muchos cogimos con más ganas de lejos. Desde la apertura con ‘Past Is Dead’ hasta el cierre con ‘Dept. Of False Hope’ cayeron hasta una treintena de pildorazos punk repasando treinta años de historia que sigue siendo un referente obligado para cual amante del género. Por mencionar sólo un puñado para haceros una idea sonaron, entre otras, temas como ‘New Dark Ages’, ‘Generator’, ‘I Want To Conquer The World’, ’21st Century Digital Boy’, ‘Sinister Rouge’, ‘You’, ‘No Direction’, ‘Punk Rock Song’, ‘American Jesus’ o ‘Infected’, dando buena muestra de su repertorio, así como de su último disco con ‘Fuck You’, ‘Dharma And The Bomb’, ‘Robin Hood In Reverse’ o ‘Vanity’ (amén del tema de apertura y cierre, también del último disco). Por muchos años que pasen y aunque Greg Graffin y Jay Bentley luzcan hoy día pelo canoso, aunque siempre falté Brett Gurewitz y en esta ocasión Greg Hetson fuera reemplazado por el guitarrista de The Cult siguen siendo una banda sobresaliente en directo y saben lo que la gente quiere escuchar sin dejar de lado el presentar el disco de turno o destapar de cuando en cuando viejos clásicos no tan asiduos en su lista de canciones interminable. Un acierto de pleno traerlos a Viveiro, y esperamos en dentro de unos años repitan también.

Con el final de su concierto casi todo el pescado estaba ya vendido, de ahí que para muchos hubiese terminado el festival y se fueran a las tiendas de campaña a descansar. Aun así, un buen número de personas se resistía a darlo por terminado y fueron, entre ellos nosotros, a ver a Street Dogs que hicieron el reemplazo de los caídos Strung Out (a los cuales, por lo que pudimos escuchar a lo largo de los tres días, muchos querían ver). Personalmente creo que no fue un mal cambio, pues el primer vocalista de los Dropkick Murphys supo aprovechar su actuación y congregar a muchos rezagados y mucho seguidor de Bad Religion que al escuchar de fondo canciones como ‘Savin Hill’, ‘Not Without A Purpose’, ‘Up The Union’ o ‘Tobe’s Got A Drinking Problem’ se aglutinaban a los lados del Jagermeister Stage y pues solo los más resistentes se unían a la fiesta. Terminaron con ‘In Defense Of Dorchester’, ‘Back To The World’, una cover de su etapa en los Murphys (‘Get Up’) y final con ‘Fighter’ (guiño de ‘The Guns Of Brixton’ de The Clash entre medias del tema). Para nada de lo más reseñable pero personalmente agradecí escuchar algo más de punk rock es una edición del festival donde predominaban más los sonidos hardcore o metal que el estilo citado. Ahora sí, con una actuación muy movida de Biohazard decíamos adiós al triunfante Resurrection de este año, en la que sólo restaba un tributo a Rancid para los que aún quisieran aferrarse a los últimos resquicios del fin de semana.

Haciendo balance podríamos decir que hay varios aspectos a mejorar de cara a los próximos años, como la formación de polvo en el suelo/hierba de los escenarios, especialmente en el Jargermeister Stage, pues sino tenías un pañuelo a mano con el que cubrirte sufrías irremediablemente bastantes polvaredas que no son para nada sanas. Sabemos que es algo complicado año tras año, pero creemos que deberían seguir trabajando más en este punto. Otra cosa que a muchísimos de nosotros no nos parecía de justicia es el hecho de tener que abonar un euro para el trayecto de ida y otro para el de vuelta en los autobuses destinados a lanzar a la gente desde la zona de acampada hasta el recinto del festival. Creo que por muy simbólico que sea el precio de un euro esto debería de ser gratuito, pues los asistentes ya han abonado un precio por la entrada y este servicio debería estar cubierto (la distancia entre un punto y otro era considerablemente largo como para hacerlo andando una o varias veces durante las jornadas del festival).

Nada de lo anterior le resta mérito a muchos otras características que son un plus en el festival: los emplazamientos dentro del recinto han mejorado, tanto la zona de los baños o el merchandising como la de los escenarios estratégicamente ubicados de manera que los tres quedaran lo suficientemente cerca los unos de los otros, pero lo suficientemente lejos para que hubiera espacio para todos a la hora de moverse a ver a los grupos. También hubo un pequeño espacio patrocinado por Vans para exhibiciones de skate en la que siempre había unos cuantos fanáticos y otros tantos curiosos. Se formó un stand en una carpa patrocinada por Monster donde se realizaron diversas actividades a lo largo de todo el festival, donde lo más destacable fueron varios sorteos y firmas de un puñado de bandas, lo cual siempre es de agradecer por parte de la organización hacer este acercamiento para los seguidores de las bandas que prestaron parte de su tiempo a saludar a todo aquél se quisiera acercarse. Reseñar también que los vasos de plástico duro para consumir bebidas dentro tenía el precio de un euro, y la razón principal de ello era el reducir el uso de plástico y, por lo tanto, basura dentro, lo cual también es aplaudible (lo malo era tener que guardar el vaso todo el tiempo, pero todo no se puede tener). La seguridad fue correcta y de rápidos reflejos en todo momento a la hora de surgir imprevistos, que también hubo, como es natural. Un diez en todos esos puntos.

Nuestras felicitaciones y agradecimientos a la organización de Resurrection Fest por seguir con este sueño (y por las acreditaciones cedidas a esta web), y al ayuntamiento de Viveiro y toda su comunidad de vecinos y establecimientos que no hicieron más que brindarnos cercanía y facilidades a todo aquél que se dio cita en este fin de semana sin ninguna complicación de gravedad. Un abrazo enorme para todos y esperamos vernos allí el año que viene.

Texto y fotosFrancisco Javier Pérez Díaz-Pintado (lamentamos no poder contar con mejores fotos para la crónica, pero nuestra fotógrafa acreditada finalmente no pudo asistir)

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