DESTACADOS
Crónicas

Crónica: Neox Rocks Festival 2014 @ Anfiteatro Parque De La Marina, S.S. De Los Reyes, Madrid (20-06-14)

» Publicado el 22 jun por Javier Caulfied

Todavía nos estábamos recuperando de las actuaciones que dieron Against Me! y Bad Religion unos días antes en La Riviera, cuando se nos venía encima otra cita interesante: la primera edición del Neox Rocks Festival, organizada por la corporación Atresmedia (propietarios de Antena 3, el canal de televisión). A decir verdad, aunque esta cita estuviera “revestida” de festival (gracias a la incorporación de unas cuantas bandas más), el acontecimiento giraba en torno a la fecha confirmada hace unos meses en España de The Offspring, encuadrada en la gira del veinte aniversario de Smash (Epitaph) su disco más icónico, y aquél que catapulto a los californianos a la fama absoluta.

Antes del plato fuerte, también tuvimos la oportunidad de ver de nuevo a Marky Ramone’s Blitzkrieg, de sobra conocido por estas tierras gracias a sus frecuentes visitas. Puede que haya infinidad de tributos –e incluso mejores-  a The Ramones, pero está claro que este siempre será el más representativo de todos, al tener en sus filas al batería que más discos grabó y giró con los auténticos; además de intercambiar interesantes vocalistas para cantar las letras. En esta ocasión, Marky volvía con el carismático Andrew W.K. a las voces, que aunque no se parece en nada al registro del mítico Joey -ni lo pretende-, convence con su energía y garra al cantar y encandilar al público.

Durante una hora soltaron toda la ristra de clásicos perennes de The Ramones; esos que has escuchado -y escucharás- cientos de veces en mil partes: ‘Rockaway Beach’, ‘Sheena Is A Punk Rocker’, ’53rd & 3rd’, ‘I Believe In Miracles’, ‘Pet Sematary’, ‘Chinese Rock’, ‘I Wanna Be Sedated’, ‘Pinhead’, o, por supuesto, ‘Blitzkrieg Bop’ para finalizar. Exprimieron al máximo para tocar el mayor número de canciones posible al ritmo de one, two, three… como no podía ser de otra manera. Una banda que esta “condenada” a no trascender más de lo nació siendo: un revival de greatest hits de una de las primeras y mejores bandas que nacieron con el punk, allá por finales de los setenta. Pero ojo, que nunca sobrará tenerlos cerca y disfrutar como enanos con ese saco de canciones de minuto y medio que tantas alegrías nos han dado.

Una hora y media después, tras la actuación de Izal, llegaba el turno para el verdadero motivo de este recién nacido festival: The Offspring. Muchos de sus seguidores nos entusiasmamos cuando hace unos meses anunciaron una gira conmemorativa del veinte aniversario de Smash, su disco más vendido, y aquél que les dio la fama allá por 1994. Este medio ya tuve la suerte hace escaso tiempo de presenciar la primera fecha de esta gira en el festival belga Groezrock de este mismo año. Con varias fechas más a sus espaldas, aquella calurosa tarde de finales de junio paraban en Madrid ya más rodados para devolvernos nuestra adolescencia por una hora y veinte de actuación.

Mientras sonaba la intro ‘Time To Relax’ la gente ya empezaba a ponerse nerviosa y agolparse en las primeras filas, llenando muy decentemente la pista y las gradas, a tiempo para que ‘Nitro (Youth Energy)’ hiciera desatarse una locura que llevaría tres cuartos de hora apagar; justo el tiempo que dura el disco, el cual desplegaron en riguroso orden: ‘Bad Habit’, ‘Gotta Get Away’, ‘Genocide’, ‘Something To Believe In’, ‘Come Out And Play (Keep ‘Em Separated)’, ‘It’ll Be A Long Time’, ‘Killboy Powerhead’, ‘What Happened To You?’, ‘So Alone’, ‘Smash’ y ‘Self Esteem’. La única excepción fue ‘Self Esteem’, que aprovecharon para usar como cierre en directo, al ser esta la más representativa y celebrada del disco.

Un momentazo en toda regla para terminar la primera parte; porque aquello no era todo. Tras esos tres cuartos de hora, aún tenían tiempo tributar puntualmente discos posteriores con un segundo set basado en otros temas ineludibles en cualquier concierto de The Offspring. Arrancaron a toda mecha con ‘All I Want’, y, a excepción de la siguiente (‘You’re Gonna Go Far, Kid’) y ‘(Can’t Get My) Head Around You’, echaron el resto en guiños a Americana, con ‘Staring At The Sun’, ‘Why Don’t You Get A Job’, ‘Pretty Fly (For A White Guy)’ y, para terminar, ‘The Kids Aren’t Alright’.

Creo que huelga decir que los días de gloria de Dexter Holland y compañía ya han pasado, pero siempre habrá público que los escuche y vaya a verlos mientras sigan en activo, especialmente hordas de nuevas generaciones que aún siguen teniendo a la banda como un must, o como “uno de esos grupos por donde se empieza en esto”; prueba de ello es el público mayoritariamente joven –en el que la edad media rondaría los 19/20- que hubo aquél día. No menos cierto es que el grupo nunca se ha caracterizado por ser muy habladores, o siquiera de moverse mucho sobre el escenario, pero a muchos nos siguen ganando con sus canciones… Más en una ocasión tan especial como esta.

(Agradecimientos a Atresmedia por la acreditación brindada a este medio).

Texto y fotos: Francisco Javier Pérez Díaz-Pintado

Comments Off

Acciones:

Síguenos!

Camisetas Ctrl Rock mag

 

© 2012 Ctrl Rock Mag. Todos los derechos reservados.

Diseño por BreakingAway Designs