DESTACADOS
Crónicas

Crónica: Blowfuse + ¡Viva Honduras! @ Wurlitzer Ballroom, Madrid (16-01-15)

» Publicado el 21 ene por Jorge

La banda catalana Blowfuse se embarcó hace un par de meses en una enorme gira, tanto por España como Europa, para presentar los temas de su nuevo disco, la cual tenía su penúltima cita en la capital. Una fecha que no nos podíamos perder. Así como muchos, que decidieron acercarse a la centrica Wurlitzer Ballroom y llenarla casi hasta reventar. Un lujo al alcance de pocos.

La velada comenzó con ¡Viva Honduras!, banda formada por Jorge de Adrift/El Paramo; Edu, ex-Moho; y Paco, ex-G.A.S. Drummers, que lleva menos de un año dando cera por la capital. Quizás no la que se podría esperar de una banda recién creada y con su nivel de miembros, pero los compromisos son los compromisos y cuando Jorge, así como el resto de componentes, pueden, se suben a un escenario para tocar los temas de su maqueta. En ella sus influencias se dejan entrever, porque aunque aquí lo que prima es un sludge de corte instrumental (al menos si en su mayor parte), tenemos momentos más rápidos y punkarras y otros más psicodélicos, así como humorísticos (las gracias están a la orden del día en la formación). Quizás, debido en parte por no haber facturado aun un disco como tal, mezclen un poco demasiados estilos, pero su experiencia les hace saber encaminar esos sonidos y que no se dispersen en demasía, haciendo su propuesta bastante interesante, aunque, eso si, muy diferente a lo que nos venía después.

Poco a poco, y a base de trillar sus discos (tanto Into The Spiral (Fragment Records/Eating Shit Records), el anterior, como Couch, el nuevo), le hemos cogido cariño a Blowfuse. Una banda que, si bien hace un tiempo no era de nuestras favoritas (y tampoco es que lo siga siendo), se ha convertido en un must y cada vez que podemos nos acercamos a verles en concierto. De ahí que apuntásemos la fecha de su última gira que mejor nos venía y allí estuviésemos como un clavo. Al igual que muchos jóvenes, fieles tanto o más que nosotros de su directo, que tenían muchas ganas de que empezaran los compases de la ‘Into’ de Into The Spiral y con ellos su bolo. Algo que se demostró nada más acabó esta y arremetieron con la engoriladora ‘Break’, pues desde entonces no pararon de hacer pogo (como bien está mandado en este tipo de música) y stage divings (por poco no les pasa algo a las luces de la sala) en las primeras filas de la sala, que, como ya hemos dicho, estaba a rebosar, como pocas veces se ha visto.

Los catalanes, por su parte, correspondieron al público con su energía, comentarios a favor del skate y demás “locuras” habituales, esas que les han acercado a sus seguidores y que les hace más “humanos” y menos de otro mundo, como si pasa en muchos otros casos, pues, como se encargaron de que supiéramos, estaban muy contentos de ver a tanta gente por allí. Por ello, y a pesar de que Sergi, su guitarrista, estaba con gripe, no pararon ni un momento de liarla encima del escenario, encabezados por Oscar, su vocalista, quien, en varias ocasiones, tuvo que cambiar de micrófono, pues cada poco el que usaba se estropeaba (incluso pudo haber una desgracia con el primero, pues cada vez que cantaba a través de él la corriente pasaba a su cuerpo, o eso comentó). Pero esto es punk o, mejor dicho, como dice su canción ‘Skater-Punx’, así que nada de amilanarse y a darlo todo, ya fuese con temas más nuevos como ‘Reach For The Sky’, ‘Behind The Wall’ o ‘Radioland'; o más antiguos, además de la mencionada, cayeron otros como ‘Trouble’, ‘Where’re You Jimmy?’ o ‘Ripping Out’, por decir algunos.

Quizás su última referencia, la cual venían a presentar esa noche, no fuese tan redonda como la anterior. Aun así supieron hacer un todo con las canciones escogidas de ella (que el público se sabía igualmente, como ha de ser) con las de anteriores referencias y facturar un misil solo a altura de las mejores formaciones norteamericanas (se nota que llevan tocando mucho, pero mucho, tiempo juntos), a las que hace años se aferraron para formar su propuesta, y a una de las cuales versionaron (nos dejaron elegir el grupo del que iba a caer una cover-Minor Threat, Descendents o Pennywise-, escogiendo finalmente, por petición popular, a los segundos). De ahí que, una vez acabasen, todos y cada uno de los asistentes saliesen más que contentos de haber visto, y eso es difícilmente discutible, uno de los mejores conciertos que habrá durante esta primera mitad de 2015 en Madrid dentro de este tipo de sonoridades. Puede que quizás nos estemos pasando con las alabanzas, pero la fuerza, sentimiento y cercanía que se transmitió en la Wurlitzer Ballroom pocas veces se ve en directo.

Texto: Jorge Garrido Yuste

FotosIria Lage

Más fotosLink.

Comments Off

Acciones:

Síguenos!

Camisetas Ctrl Rock mag

 

© 2012 Ctrl Rock Mag. Todos los derechos reservados.

Diseño por BreakingAway Designs